lunes, 26 de mayo de 2008
miércoles, 21 de mayo de 2008
martes, 13 de mayo de 2008
El niño con el pijama...

A pesar de estar profundamente agotada porque ha sido un día realmente duro de trabajo, tenía que dejarme caer por aquí para hacer una pequeña recomendación a quien se pase por este mi blog, últimamente un tanto abandonado.
La recomendación es evidente, ¿verdad?. Sí, leed este libro. En él, John Boyne narra una historia emotiva y simple al mismo tiempo. Ni demasiado complicada, ni realmente novedosa, pero un relato apasionante de principio a fin, con un final totalmente inesperado que hará que los lectores sensibles terminen con los ojos llenos de lágrimas y el corazón palpitante.
Aunque parece un libro para niños, creo que no lo es. Narrado desde la perspectiva de un niño de 9 años se lee con suma facilidad y no os extrañéis si lo hacéis en un par de horitas. La prosa es ligera y muy amena de seguir. Incluso os sorprenderéis cuando acabe y desearéis seguir... pero la palabra fin aparecerá ante vuestros ojos y ya no habrá marcha atrás.
La frase del final es puramente irónica, o así me lo ha parecido a mí... No quiero desvelar absolutamente nada del argumento. Eso lo odio... Dejaré que os compréis esta pequeña maravilla de la literatura moderna y disfrutéis en soledad de la lectura... porque leer lo hace uno solo, y esa soledad, amigos, no tiene precio.
Feliz lectura.
sábado, 3 de mayo de 2008

Ante todo agradecer a hadanae que me haya propuesto para este meme. Espero estar a la altura de las circunstancias... Bueno, ahí va.
Me encanta enterrar la nariz entre las páginas de cualquier libro, aspirar fuertemente, cerrar los ojos y dejarme llevar por el aroma característico de la letra impresa sobre papel (ninguno huele igual). Devoro libros uno detrás de otro, me gusta todo... leo sobre cualquier cosa (en casa me llamaban Don Quijote, y decían que iba a terminar como él, completamente loca).
Disfruto enormemente comiendo... Tengo lo que llamo el "hambre eterna", podría comer siempre y a todas horas (sobre todo lo prohibido para mi diabetes...) me gustan las migas, las chuletas de cordero, la sopa de arroz y el pan... y la comida basura... ah, y los buffets... me lleno el plato 27 veces...
Me encanta poner el despertador antes de hora, levantarme temprano, cuando aún no es de día y las calles están por poner y el cielo parece recién lavado... irme a una cafetería cualquiera a leer un rato ó escribir en mi diario antes de que el bullicio cotidiano me envuelva. Soy un alma de cafeterías...
Adoro conducir, y aunque parezca absurdo, estoy muy orgullosa de ello (será porque me costó horrores sacarme el carnet). Pisar el acelerador a fondo y perderme por las largas avenidas bordeadas de palmeras que por aquí tanto abundan, mientras escucho Alaska a todo volumen.
Me gustan las películas antiguas... esas en blanco y negro que reponen constantemente en el digital. Me sigo enamorando de esas historias... con Cary Grant, Katherine Hepburn (vease La fiera de mi niña ó Historias de Filadelfia), William Powell, Myrna Loy (toda la saga del Hombre Delgado), Gary Cooper (Sólo antel el peligro, El manantial), Errol Flynn (Robin Hood), Burt Lancaster (El halcón y la flecha)... y otros muchos. Podría pasarme días sentada frente al televisor viendo una película detrás de otra. Aunque no me limito sólo a las pelis antiguas, soy una cinéfila en toda regla, me lo trago todo.
Me gusta el sol. Sentirlo entre las hojas de los árboles y que una suave brisa acaricie mis pestañas.
Me gusta hablar en otros idiomas. Explayarme en cualquier conversación y buscar palabras perdidas dentro de mi cerebro.
Leer en el baño me reconforta. No sé porqué, pero aunque mi sofá es muy cómodo y en mi terraza se está muy bien, prefiero el baño (y no me refiero sólo a leer dándome un baño, que también lo hago y a veces tardo horas en salir de la bañera) me refiero a sentarme en el bidet, apoyar los pies sobre el wc, y leer... (con la coca cola light y el cigarrito apoyados en el lavabo).
Me gusta el olor que hay en la consulta de los dentistas.
Me encanta el café con leche (corto de café, con la leche templada y sacarina, por favor)
Me gusta el color negro.
Prefiero escribir a mano, como antes, sentir como el boli se desplaza poco a poco sobre el papel y los surcos de tinta van apareciendo mientras forman letras... éstas palabras y éstas a su vez frases.
Me gusta cómo huelen los bebés...
Y más y mucho más. Y podría seguir así durante horas... y horas... Agradecida a mis visitadores/as, me despido.