A veces, en la vida, te suceden cosas que son dignas de contar en un blog. Cosas pequeñas, no demasiado trascendentales... juzgad vosotros mismos:
Dos escenarios: La barra de un Burger King y el servicio del mismo Burger
Barra
Una amiga, mi novio y yo nos acercamos a la barra a pedir los nutritivos menús de los cuales se alimenta toda nuestra generación los fines de semana. Mi novio siente una necesidad acuciante y se va al baño mientras nosotras hacemos el pedido.
-Hola -saludo al chico alto y (creo que bastante gay) que se acerca con sonrisa en el rostro cual Mona Lisa. -Un menú doble cheese bacon y un menú Whopper...
-¿Whopper o doble whopper? (frase aprendida de antemano)
-Ehhh... pues no sé -dudo. -Es que está en el baño... ahora cuando salga...
-No te preocupes -me sonríe. -Ya voy yo y le pregunto (confirmado: super gay).
Y antes de que mi amiga o yo tengamos tiempo de reaccionar, mientras nuestras mandíbulas caen en gesto de infinita sorpresa, le vemos salir de la barra y partir hacia el baño en busca de la respuesta.
Baño
Mi novio tararea mientras disfruta de los minutos de paz que le provoca expulsar sus necesidades (y no eran de las pequeñas precisamente)... De pronto...
Toc toc toc
-¿Sí? ¿Quién es? -pregunta sorprendido y algo avergonzado (no es plato de gusto que te interrumpan en un momento así...)
-Holaaaaa, ¿el menú lo quieres whopper o doble whopper? -dice la voz.
Tarda un tiempo en responder, está intentando asimilar lo que sucede.
-Ehhhh, bueno... ehhh whopper...-contesta finalmente sin salir de su asombro.
-Vale-responde la cantarina voz. Y se marcha.
Mi novio se seca el sudor de la frente y se ríe pensando en lo extraño de la historia. Uf... momentos así... jajaja.
Barra
El chico vuelve a nuestro lado. Nosotras todavía no nos hemos recuperado de la sorpresa, claro, y nos le quedamos mirando esperando una explicación.
-Lo quiere whopper -dice sonriendo de oreja a oreja todo orgulloso, como si hubiese solucionado algún grave problema o crisis de estado.
-Ehhh... ok, pues cóbrame -es lo único que acierto a decir.
MORALEJA
Dos escenarios: La barra de un Burger King y el servicio del mismo Burger
Barra
Una amiga, mi novio y yo nos acercamos a la barra a pedir los nutritivos menús de los cuales se alimenta toda nuestra generación los fines de semana. Mi novio siente una necesidad acuciante y se va al baño mientras nosotras hacemos el pedido.
-Hola -saludo al chico alto y (creo que bastante gay) que se acerca con sonrisa en el rostro cual Mona Lisa. -Un menú doble cheese bacon y un menú Whopper...
-¿Whopper o doble whopper? (frase aprendida de antemano)
-Ehhh... pues no sé -dudo. -Es que está en el baño... ahora cuando salga...
-No te preocupes -me sonríe. -Ya voy yo y le pregunto (confirmado: super gay).
Y antes de que mi amiga o yo tengamos tiempo de reaccionar, mientras nuestras mandíbulas caen en gesto de infinita sorpresa, le vemos salir de la barra y partir hacia el baño en busca de la respuesta.
Baño
Mi novio tararea mientras disfruta de los minutos de paz que le provoca expulsar sus necesidades (y no eran de las pequeñas precisamente)... De pronto...
Toc toc toc
-¿Sí? ¿Quién es? -pregunta sorprendido y algo avergonzado (no es plato de gusto que te interrumpan en un momento así...)
-Holaaaaa, ¿el menú lo quieres whopper o doble whopper? -dice la voz.
Tarda un tiempo en responder, está intentando asimilar lo que sucede.
-Ehhhh, bueno... ehhh whopper...-contesta finalmente sin salir de su asombro.
-Vale-responde la cantarina voz. Y se marcha.
Mi novio se seca el sudor de la frente y se ríe pensando en lo extraño de la historia. Uf... momentos así... jajaja.
Barra
El chico vuelve a nuestro lado. Nosotras todavía no nos hemos recuperado de la sorpresa, claro, y nos le quedamos mirando esperando una explicación.
-Lo quiere whopper -dice sonriendo de oreja a oreja todo orgulloso, como si hubiese solucionado algún grave problema o crisis de estado.
-Ehhh... ok, pues cóbrame -es lo único que acierto a decir.
MORALEJA
La próxima vez te comes en casa un pucherito...


