sábado, 23 de febrero de 2008

ESCENAS DE LA VIDA

A veces, en la vida, te suceden cosas que son dignas de contar en un blog. Cosas pequeñas, no demasiado trascendentales... juzgad vosotros mismos:

Dos escenarios: La barra de un Burger King y el servicio del mismo Burger

Barra

Una amiga, mi novio y yo nos acercamos a la barra a pedir los nutritivos menús de los cuales se alimenta toda nuestra generación los fines de semana. Mi novio siente una necesidad acuciante y se va al baño mientras nosotras hacemos el pedido.
-Hola -saludo al chico alto y (creo que bastante gay) que se acerca con sonrisa en el rostro cual Mona Lisa. -Un menú doble cheese bacon y un menú Whopper...
-¿Whopper o doble whopper? (frase aprendida de antemano)
-Ehhh... pues no sé -dudo. -Es que está en el baño... ahora cuando salga...
-No te preocupes -me sonríe. -Ya voy yo y le pregunto (confirmado: super gay).
Y antes de que mi amiga o yo tengamos tiempo de reaccionar, mientras nuestras mandíbulas caen en gesto de infinita sorpresa, le vemos salir de la barra y partir hacia el baño en busca de la respuesta.

Baño

Mi novio tararea mientras disfruta de los minutos de paz que le provoca expulsar sus necesidades (y no eran de las pequeñas precisamente)... De pronto...

Toc toc toc

-¿Sí? ¿Quién es? -pregunta sorprendido y algo avergonzado (no es plato de gusto que te interrumpan en un momento así...)
-Holaaaaa, ¿el menú lo quieres whopper o doble whopper? -dice la voz.
Tarda un tiempo en responder, está intentando asimilar lo que sucede.
-Ehhhh, bueno... ehhh whopper...-contesta finalmente sin salir de su asombro.
-Vale-responde la cantarina voz. Y se marcha.
Mi novio se seca el sudor de la frente y se ríe pensando en lo extraño de la historia. Uf... momentos así... jajaja.

Barra

El chico vuelve a nuestro lado. Nosotras todavía no nos hemos recuperado de la sorpresa, claro, y nos le quedamos mirando esperando una explicación.
-Lo quiere whopper -dice sonriendo de oreja a oreja todo orgulloso, como si hubiese solucionado algún grave problema o crisis de estado.
-Ehhh... ok, pues cóbrame -es lo único que acierto a decir.

MORALEJA
La próxima vez te comes en casa un pucherito...

jueves, 14 de febrero de 2008

14 de Febrero a lo Bridget...

8,10 horas. Me despierta un exabrupto de mi pareja... se queja de que no ha dormido porque doy demasiadas vueltas en la cama... (Feliz San Valentín, pienso yo).
8,20 horas. Suena el despertador, y en vez de disfrutar los 5 minutos de rigor que me concedo todas las mañanas, mientras me desperezo, me levanto mosqueada y me voy al baño.
Primer cigarrillo del día.
Me miro al espejo y descubro un michelín nuevo y que las dos arrugas con forma de V que tengo debajo del ojo derecho, han aumentado de tamaño... (lo sé porque las mido).
Me ducho mosqueada por lo de las arrugas y lo del michelín.
Segundo cigarrillo.
Me lavo los dientes, todavía mosqueada.
Lentillas (casi se me cae la derecha al wc por hacer el imbécil)
Maquillaje (las bombillas de mi baño están especialmente graduadas para que no se me vean los poros y así estar siempre guapísima cuando me maquillo, luego, cuando salgo a la calle a la luz diurna... que sustos me pego a veces...)
Uy... me ha venido la regla... Feliz San Valentín...
Tercer cigarrillo.
9,00 horas. Ya vestida (de negro, por supuesto, el día se lo merece) me voy a trabajar, todavía mosqueada.
9,15 horas. Aparco mi diminuto coche en un hueco de camión (y me cuesta, tengo que hacer maniobras arriesgadas).
Cuarto cigarrillo.
Café con leche en el bar de la esquina. 1,10 Euros
9,30 horas. Llego a la oficina. Mis encantadores compañeros de trabajo están abrazándose y felicitándose el día (me entran ganas de salir corriendo, pero me dejo abrazar y besar y hago como que soy como ellos).
Quinto cigarrillo.
Suena el teléfono... a trabajar...
Sexto cigarrillo. Séptimo y octavo...
Y sigo, y sigo... teléfono... clientes...
Ufffffff... Feliz San Valentín...tín... tín...
Ah, por cierto... me han regalado flores... Mmmmm, y se me está acabando el tabaco...

lunes, 11 de febrero de 2008

Si vuestro estado de ánimo es parecido al mío tal día como hoy, lunes 11 de febrero, no pinchéis sobre el enlace. Es sólo para personas que puedan saltar sobre su propia sombra, coherentes, fuertes y llenas de vida: Sylvia Plath

Si...

Si nadie escucha mis sollozos...
Si nadie seca mis lágrimas...
Si mis suspiros ya no importan...
Si ya nadie me ve...

Si he dejado de existir...
Si ya no duelen las heridas...
Si sólo siento soledad...
Si ya no hay nada más...

Si he empezado a morir...

martes, 5 de febrero de 2008

GLORIA FUERTES Y YO

Cuando tenía 8 años quedé finalista en el concurso de poesía Garbancito. Fue un gran acontecimiento para mí. Supongo que marcó mi infancia. El gran día que tuve que ir a Madrid a recoger mi premio (un diploma, una medalla, un libro y un abrazo de Gloria Fuertes) me levanté temprano completamente fuera de mí, dando saltos de alegría. Mi hermana mayor fue la encargada de llevarme al evento...
En la gala de premios, la marabunta de niños de toda España apenas si dejaba que el pobre presentador fuese anunciando los nombres de los ganadores. Al llegar a mi categoría, el corazón me latía con fuerza (mi madre me había hecho un vestido monísimo de nido de abeja, especialmente para esa ocasión) y expectante esperaba que me nombrasen, y así fue... Saura, dijo el presentador... (fue horrible) A mis 8 años mis eles eran parecidas a las eses, y la carta la había escrito yo, claro. Así que, toda roja de vergüenza subí al escenario y me dejé abrazar por Gloria Fuertes mientras todo el mundo le daba la enhorabuena a esa tal Saura... que era yo. Snif, snif.
Sobreviví a la experiencia, desde luego, y esto es lo que ha quedado:

Tengo una capa roja,
que vuela cuando hace aire,
si llueve también se moja,
y temo que se me encoja.

Va enganchada con botones
por debajo de mi hombro
y cuando la dejo suelta
se me suele dar la vuelta.

Mi madre me la hizo,
hace unos cinco años,
y aprendí a volar con ella
al mirar a una estrella.

Espero que estas palabras perduren y que me recordéis por mi nombre: SAURA (je, je, je)

lunes, 4 de febrero de 2008


Este fin de semana he leído sobre las rocas...

Este fin de semana he escrito mi nombre en la arena...

sábado, 2 de febrero de 2008

viernes, 1 de febrero de 2008

LA REBELION DE LOS ELECTRODOMESTICOS

Tengo que aceptar que mi televisión de LCD de 32 pulgadas panorámica se encuentre en un taller de reparación desde hace un mes y medio... olvidada al parecer por el técnico. La promesa de su llamada para presupuestar lo que costaría la reparación se ha hecho por fin realidad... 300 Euros. ¡Dios mío! Pero sé que al final me tocará pagar, como siempre que un técnico me repara algo que tiene muchos cables y botones (dícese lavadora, secadora, tele y demás)
Lo acepto.
También me toca aceptar que anoche intenté encender la estufa en casa y que ésta se negase a desprender el poco calor que la pobre llevaba ya meses desprendiendo (toqueteando un poco se arregló, gracias al Señor)
Lo acepto.
Lo que no puedo aceptar, es que esta mañana en mi lugar de trabajo (realmente casi vivo allí) al intentar encender la pequeña estufa de aire que tengo bajo la mesa, ésta haya empezado a andar emitiendo ruidos extraños... aproximadamente medio metro se ha movido renqueando y resoplando (daba un poco de miedo)... y tampoco puedo aceptar que de pronto mi compañero de mesa haya empezado a gritar "Tu estufa, tu estufa" mientras huía despavorido, y que yo al mirar a mi pequeñina que tanto me ha calentado otras mañanas, haya tenido que ver con mis propios ojos como se retorcía mientras escupía una llamarada de fuego como un dragón en miniatura. Atónita he corrido a apagarla sin poder articular palabra, mientras pequeñas volutas de ceniza del motor quemado volaban por el aire y un olor nauseabundo se apoderaba de toda la oficina...
¿Estoy maldita o qué?
No quiero ni pensar en lo que puede pasar cuando llegue a casa y encienda el horno para hacer la comida... Creo que me comeré un bocadillo...