
Desde el momento en que mis ojos se posaron sobre las primeras imágenes del primer capítulo de la primera temporada de Lost, he estado pérdida en la fascinación que emana de esta serie. Al parecer todo el mundo la había visto menos yo... pero como soy muy aplicada y sé seguir los consejos de los buenos amigos (la pesada de hadanae me insistió tanto...), me puse manos a la obra... y ahora, puedo decir que me he convertido en una experta. Cuatro temporadas en 15 días... no está mal, ¿verdad? Apenas si me da tiempo a comer (lo de ir al baño, ya es una utopía), porque como dice hadanae, no puedes parpadear mientras ves la serie... te podrías perder algo interesantísimo y trascendental... así que, no parpadeo. Agradezco desde aquí al inventor del Cinetube, que me permite ver capítulo tras capítulo sin necesidad de descargarlos (aunque de vez en cuando los de Megavídeo se hartan de mí y me echan durante 120 minutos)
En fin, tanta aventura y desventura en la isla, me llevan a pensar en cómo sería la vida de una persona como yo después de un accidente aéreo, un naúfrago/a en una isla desierta... y la realidad no es tan estupenda como en la serie... no señor.
Sólo el hecho de pensar que tendría que pasar unos meses sin mi insulina ya me hace dudar de mi supervivencia (moriría en un par de días), pero bueno, dejándonos de dramatismos de diabética... ¿y lo demás? Hablo como mujer, por supuesto, no me queda otra, nací siendo chica, no puedo cambiarlo, así que mi mente se llena de preocupaciones tales como la puta menstruación... ¿dónde cojones iba a encontrar unos buenos Tampax en la selva? Me veo utilizando paños, como antiguamente, de esos que había que lavar una y otra vez... vamos, como en mis primeros años de regla (con las gigantescas compresas Auxonia) sólo de pensarlo me estremezco...
¿Y lo de hacer mis necesidades (vulgarmente llamado hacer caca)? Uf... limpiándome con hojarasca variada, ó con alguna piedra no demasiado cortante... y yo sin Hemoal a mano, válgame Dios.
La higiene en la isla brillando por su ausencia... por más que Evangeline Lilly esté estupenda y parezca limpísima en su suciedad... mi mente femenina es más inteligente que todo eso y va mucho más allá...
¿Y la depilación? Mis pelos no dejan de crecer, ya sea verano, invierno, esté en la playa, en el campo ó en la isla... mis folículos pilosos no se secan, noooooo.... ¿os podéis imaginar que un Sawyer ó un Jack cualquiera os encuentren atractivas cuando vuestro aspecto (el mío desde luego) es más semejante al de un primate tipo Chita que al de una mujer hecha y derecha? No, no sin mi esteticista... bendita cera... que brillaría por su ausencia en la isla... Ante varios meses de isolación isleña, ni la más estupenda depilación láser (mis ingles brasileñas son una pasada, espero que no vuelva la moda de los 70, porque tendría que comprarme un bisoñé, jejeje) resultaría eficaz...
Todas estas cosas y unas cuantas más me hacen cuestionarme el maravilloso aspecto de las féminas que aparecen en pantalla... Estupendísimas Sun, Juliet, Kate...
Una cucharadita de realidad no me viene nada mal... estaba a punto de coger el siguiente vuelo de Oceanic y sabotearlo en medio del Pacífico... :)
Ah, y mañana me pido cita en la pelu...
En fin, tanta aventura y desventura en la isla, me llevan a pensar en cómo sería la vida de una persona como yo después de un accidente aéreo, un naúfrago/a en una isla desierta... y la realidad no es tan estupenda como en la serie... no señor.
Sólo el hecho de pensar que tendría que pasar unos meses sin mi insulina ya me hace dudar de mi supervivencia (moriría en un par de días), pero bueno, dejándonos de dramatismos de diabética... ¿y lo demás? Hablo como mujer, por supuesto, no me queda otra, nací siendo chica, no puedo cambiarlo, así que mi mente se llena de preocupaciones tales como la puta menstruación... ¿dónde cojones iba a encontrar unos buenos Tampax en la selva? Me veo utilizando paños, como antiguamente, de esos que había que lavar una y otra vez... vamos, como en mis primeros años de regla (con las gigantescas compresas Auxonia) sólo de pensarlo me estremezco...
¿Y lo de hacer mis necesidades (vulgarmente llamado hacer caca)? Uf... limpiándome con hojarasca variada, ó con alguna piedra no demasiado cortante... y yo sin Hemoal a mano, válgame Dios.
La higiene en la isla brillando por su ausencia... por más que Evangeline Lilly esté estupenda y parezca limpísima en su suciedad... mi mente femenina es más inteligente que todo eso y va mucho más allá...
¿Y la depilación? Mis pelos no dejan de crecer, ya sea verano, invierno, esté en la playa, en el campo ó en la isla... mis folículos pilosos no se secan, noooooo.... ¿os podéis imaginar que un Sawyer ó un Jack cualquiera os encuentren atractivas cuando vuestro aspecto (el mío desde luego) es más semejante al de un primate tipo Chita que al de una mujer hecha y derecha? No, no sin mi esteticista... bendita cera... que brillaría por su ausencia en la isla... Ante varios meses de isolación isleña, ni la más estupenda depilación láser (mis ingles brasileñas son una pasada, espero que no vuelva la moda de los 70, porque tendría que comprarme un bisoñé, jejeje) resultaría eficaz...
Todas estas cosas y unas cuantas más me hacen cuestionarme el maravilloso aspecto de las féminas que aparecen en pantalla... Estupendísimas Sun, Juliet, Kate...
Una cucharadita de realidad no me viene nada mal... estaba a punto de coger el siguiente vuelo de Oceanic y sabotearlo en medio del Pacífico... :)
Ah, y mañana me pido cita en la pelu...
