lunes, 27 de octubre de 2008

LOST


Desde el momento en que mis ojos se posaron sobre las primeras imágenes del primer capítulo de la primera temporada de Lost, he estado pérdida en la fascinación que emana de esta serie. Al parecer todo el mundo la había visto menos yo... pero como soy muy aplicada y sé seguir los consejos de los buenos amigos (la pesada de hadanae me insistió tanto...), me puse manos a la obra... y ahora, puedo decir que me he convertido en una experta. Cuatro temporadas en 15 días... no está mal, ¿verdad? Apenas si me da tiempo a comer (lo de ir al baño, ya es una utopía), porque como dice hadanae, no puedes parpadear mientras ves la serie... te podrías perder algo interesantísimo y trascendental... así que, no parpadeo. Agradezco desde aquí al inventor del Cinetube, que me permite ver capítulo tras capítulo sin necesidad de descargarlos (aunque de vez en cuando los de Megavídeo se hartan de mí y me echan durante 120 minutos)

En fin, tanta aventura y desventura en la isla, me llevan a pensar en cómo sería la vida de una persona como yo después de un accidente aéreo, un naúfrago/a en una isla desierta... y la realidad no es tan estupenda como en la serie... no señor.
Sólo el hecho de pensar que tendría que pasar unos meses sin mi insulina ya me hace dudar de mi supervivencia (moriría en un par de días), pero bueno, dejándonos de dramatismos de diabética... ¿y lo demás? Hablo como mujer, por supuesto, no me queda otra, nací siendo chica, no puedo cambiarlo, así que mi mente se llena de preocupaciones tales como la puta menstruación... ¿dónde cojones iba a encontrar unos buenos Tampax en la selva? Me veo utilizando paños, como antiguamente, de esos que había que lavar una y otra vez... vamos, como en mis primeros años de regla (con las gigantescas compresas Auxonia) sólo de pensarlo me estremezco...
¿Y lo de hacer mis necesidades (vulgarmente llamado hacer caca)? Uf... limpiándome con hojarasca variada, ó con alguna piedra no demasiado cortante... y yo sin Hemoal a mano, válgame Dios.
La higiene en la isla brillando por su ausencia... por más que Evangeline Lilly esté estupenda y parezca limpísima en su suciedad... mi mente femenina es más inteligente que todo eso y va mucho más allá...
¿Y la depilación? Mis pelos no dejan de crecer, ya sea verano, invierno, esté en la playa, en el campo ó en la isla... mis folículos pilosos no se secan, noooooo.... ¿os podéis imaginar que un Sawyer ó un Jack cualquiera os encuentren atractivas cuando vuestro aspecto (el mío desde luego) es más semejante al de un primate tipo Chita que al de una mujer hecha y derecha? No, no sin mi esteticista... bendita cera... que brillaría por su ausencia en la isla... Ante varios meses de isolación isleña, ni la más estupenda depilación láser (mis ingles brasileñas son una pasada, espero que no vuelva la moda de los 70, porque tendría que comprarme un bisoñé, jejeje) resultaría eficaz...
Todas estas cosas y unas cuantas más me hacen cuestionarme el maravilloso aspecto de las féminas que aparecen en pantalla... Estupendísimas Sun, Juliet, Kate...
Una cucharadita de realidad no me viene nada mal... estaba a punto de coger el siguiente vuelo de Oceanic y sabotearlo en medio del Pacífico... :)
Ah, y mañana me pido cita en la pelu...

viernes, 17 de octubre de 2008

Yo y Yo

Vengo a confesarme con vosotros que sois los únicos que me escucháis (más que nada porque mis amigos y familia ya conocen mis paranoias y han decidido ignorarme).
Sí, tengo que confesar algo terrible. Hablo sola. Sí, sola. No es tan grave, pensaréis, eso lo hace todo el mundo de vez en cuando... Puede ser, pero lo verdaderamente terrorífico, es que me contesto. Y discuto conmigo misma. Menudas broncas monto en casa. Nunca estoy de acuerdo conmigo.
Este extraño síndrome comenzó de una manera un tanto inocente... sí, cuando ponía la tele y alguien decía algo interesante (pocas veces, cierto es) yo expresaba mi opinión en voz alta.
Ejemplo:
El hombre del tiempo - Este fin de semana se preveen cielos despejados...
-Que te crees tú eso - respondía yo.
Y así sucesivamente... me reía a carcajadas de los comentarios graciosos de House, les decía a los del C.S.I. dónde podían buscar más pruebas, alguna que otra vez le dí algún consejo a Dexter, y por supuesto regañaba a los personajes de Pérdidos cuando iban a hacer algo poco conveniente...
Hasta aquí, todo dentro de la normalidad. De mi normalidad.
Pero cuando hace unos días, me he levantado por la mañana y me he descubierto consúltandome a mí misma en voz alta, qué que pantalón me sentaría mejor, si el negro ó el azul... a lo cual yo misma, en voz alta también, me he respondido que el negro no, que me hace gorda, que mejor el azul... he sentido una especie de desdoblamiento mental algo inquietante.
Ayer mismo, tuve una discusión terrible conmigo misma sobre la necesidad de hacer la compra diariamente ó semanalmente. Por supuesto terminé casi llegando a las manos conmigo.
Y esta mañana, camino del trabajo, una señora se me ha quedado mirando atónita porque me iba insultando a mí misma por mi torpeza a la hora de aparcar. Algo así como:
Yo: -Pero hija parece que me hayan regalado el carnet...
Yo: -Joder, ¿acaso lo habría hecho mejor yo?
Yo: -Por supuesto, yo no soy tan torpe.
Yo: -Anda, cállate gilipollas.
La señora se ha cruzado de acera, por supuesto.

Así que, viendo lo que había, he decidido llamar a mi psicólogo, el muy cabrito me ha cobrado el doble porque dice que esto es como tratar a dos pacientes a la vez... (no lo entiendo, sólo ocupo una silla, ¿acaso me van a pagar ahora dos sueldos? ¿voy a tener reducciones en los viajes por volar en "pareja"?)
Estoy un tanto confusa... estoy contandóos todo esto mientras yo me digo que debería estar comiendo ahora, que se me enfría la comida (y encima me lo digo con un tono bastante desagradable). Paso de discutir, me voy a hacer caso.

Yo: -Un beso a todos.
Yo: -Pero que cursi soy, se dice un abrazo y hasta la próxima...
Yo: -Me despido como quiero, es mi blog.
Yo: -No, es el mío.

martes, 14 de octubre de 2008

Despedido

En estos tiempos de crisis y recortes laborales, creo que este vídeo es el más adecuado :) Vamos a tomarnos la vida con humor, por favor.

jueves, 9 de octubre de 2008

Alaska

Desde aquí mi pequeño tributo a una gran mujer, símbolo de mi generación, inspiración de mi adolescencia... (vease la foto de abajo)
Hoy, 20 años después, sigo cantando a voz en grito sus canciones, en casa, en el coche, en la ducha, delante del espejo...
Animaos... dadle al play.




Almagriss hace 20 años

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hoy soy fea

Desde que me levanté esta mañana decidí ser fea, no fea horripilante, más bien fea insignificante... Me miré al espejo y con mucha parsimonia comencé a esconder mi belleza detrás de una máscara grisácea que sería la que mostraría mi rostro durante todo el día.

Convertirse en fea no es difícil al principio... te maquillas igual, te peinas del mismo modo, hasta la ropa que llevas es la misma que otros días de belleza resplandeciente... simplemente te limitas a apagar la luz de tus ojos y a ocultar tu sonrisa, te escondes tras el velo difuso de la mediocridad... y ya está.
Sales a la calle, caminas no tan erguida, quizá... y todo lo demás viene solo. Ninguna mirada persigue tu silueta, nadie se aparta a tu paso, las hojas que caen de los árboles otoñales ni siquiera se molestan en esquivarte, chocan contra tu cuerpo ligeramente despectivas en su caída, y tu sombra sin perfil simplemente te sigue, no te envuelve ni te acaricia... está ahí.
Necesitaba de un día de fealdad, de un día de no tener el guapo subido, de un día de pasar desapercibida, de ser invisible e insignificante... Por supuesto, lo he conseguido... hoy nadie ha apreciado mi belleza, tan convenientemente oculta a los ojos de los demás... aunque ha habido momentos... cuando la luz de mis ojos quería asomar por los bordes del velo gris que me envolvía, ó cuando la sonrisa fácil quería aparecer a través de las grietas que al atardecer habían empezado a convertir ese velo en jirones... por un instante he creído que alguien sospechaba, he descubierto una mirada admirativa en unos ojos cercanos y me he apresurado a apagar de nuevo mi mirada rebelde que pugnaba por escapar de la máscara dibujada por mí esta mañana frente al espejo.
Y así han pasado las horas, nadie me ha visto, nadie se ha percatado de mi presencia, simplemente no estaba... el velo gris de la fealdad ha resistido.

Es por la noche ahora, y en la soledad de mi casa me acerco al espejo, y con mucho cuidado retiro el velo de mi rostro... el brillo de mis ojos casi me ciega... mi propia sonrisa me deslumbra... aquí estoy de nuevo, con esa belleza intacta que sólo puedo apreciar yo...

Ha sido un buen día.